jueves, 17 de diciembre de 2015

Ausencias, bajas y un premio

Hace un par de meses, Raúl decidió operarse de un juanete en mi ciudad: Zaragoza. Le venía hacerlo bien en el mes de diciembre por el tema de que hay más festivos y él es autónomo. Yo, por supuesto, no puse ninguna pega ya que eso me daba la oportunidad de pasar ¡¡¡TODAS LAS FIESTAS EN CASA!!! ¡¡¡YUJÚ!!!
También era bueno para el nene porque en diciembre no iba a perder muchos días en el cole. Ibamos a venir a Zaragoza en el puente de la Inmaculada, pero no pudo ser así. Me llamaron para trabajar, cubriendo una baja ¡¡¡de juanetes!!!  y yo y Hugo nos vinimos antes. Los primeros días estuvimos en casa de mis padres y yo estaba tan cansada que no tenía fuerzas ni ganas de escribir en el blog. Después ya vino Raúl y nos fuimos a nuestra casa (los inquilinos alquilados que teniamos habían dejado el piso) en la que ¡¡¡horror!!! ¡¡¡no había internet!!!, así que el blog continuó abandonado. Luego operaron a Raúl y todo salió bien, menos mal.
Y ya por fin, ayer, nos pusieron Internet. Bua, hay cosas que se convierten en imprescindibles. Esta es una de ellas, porque aunque tuviera Internet en el móvil no es lo mismo, ni de coña.
Aunque gracias al móvil he podido ver que CONSCIENCIA Y VIDA (SALIENDO DE LA MATRIX) me ha concedido el premio Ranitas Lectoras. Desde aquí les doy las gracias. Es un premio que ya tenía, pero que igualmente me hace ilusión recibir y más teniendo en cuenta que hubo alfombra roja y todo para recibirlo jajajaja.
Lo único que me apena es que el niño se ha perdido su primer festival navideño en el colegio, pero bueno, a cambio de eso está con su familia y amigos de sus papás. Y eso, no tiene precio,

Posdata: Héctor, si me lees ya sabes porque estoy un poco ausente.