viernes, 4 de noviembre de 2016

Regreso al hogar


Relato ganador del II Certamen de relatos organizado por Radio Mandala online. El tema sobre el que había que escribir era la muerte.


Regresé al lugar en el que fui feliz, pero no lo hice sola. Me acompañaban mis vecinos, aquellos que vivieron al otro lado del muro en la época en la que el mundo se destruía.
El jardín estaba lleno de maleza  Las begonias, que un día mi madre había cuidado con tanto  amor no existían  y en su lugar languidecían unos cuantos esquejes.
La piscina era un agujero lleno de suciedad e insectos muertos. Y el arenero en el que mis hermanos y yo jugábamos durante horas ya no existía. Tampoco quedaba ceniza.
Pero aún perduraba la puerta. La entrada al infierno. La abertura del jardín  que mi padre atravesaba todos los días para ir al trabajo. El paso protagonista de mis pesadillas.
Porque detrás de esa puerta estaba La Muerte. Una muerte que no daba abasto, que se retroalimentaba, que disfrutaba en su siega. La Parca nunca hubiera imaginado un lugar mejor para extender sus manos y cosechar. Era fácil, le hacían el trabajo un día tras otro, noche tras noche. Durante años.  
Yo admiraba a mi padre sin saber que era un sicario de esa muerte que vivía tras la tapia del jardín. Tardé mucho tiempo en saber que al comandante de Auschwitz, por servir a la muerte, se le remuneraba con techo y comida. Además de dinero. Mucho.
Aunque… quizá cansada de tanto dolor,  la muerte decidió ejecutarlo a él. Yo me marché, pero muchas de las personas que habían vivido allí se me instalaron en la cabeza. Es con ellas con quienes acabo de atravesar la maldita puerta y juntas contemplamos ahora el horror que alguien decidió dejar intacto.

Al comprender la magnitud de lo que allí había sucedido he llamado a la muerte, pero esta no viene.  Ha debido  huir.  Asustada.