lunes, 9 de mayo de 2016

Un brindis por Antonio Pampliega y sus compañeros




Ayer te volvimos a ver en televisión y no pude evitar emocionarme. Estabas delgado y demacrado, pero vivo. Fue la buena noticia del día. Tu liberación y la de tus compañeros.
Siempre me he preguntado por qué nadie decía nada sobre  vosotros. Ahora lo entiendo, el gobierno estaba trabajando para liberaros. Al menos, algo bueno han hecho.
Solo quiero darte la bienvenida a casa. A tu casa. Y darte las gracias, a ti y a tus compañeros por todas las veces que habéis arriesgado vuestra vida para informarnos de todas las barbaridades que se cometen en nuestro planeta en nombre de… ¡no sé el qué!

Qué nadie, nunca más, se otorge el poder de privarle de libertad a persona alguna.